El cuello del perro alberga estructuras vitales: la tráquea, la arteria carótida, la vena yugular, nervios cervicales y glándulas como la tiroides.
Estudios científicos han demostrado que la presión repetida en esta zona puede provocar lesiones traqueales, alteraciones neuromusculares, aumento de la presión intraocular y problemas en la circulación sanguínea y linfática.
Por eso, en los paseos cotidianos, recomendamos el uso de arnés.